Segundo
disco del grupo, de nuevo, incomprensiblemente solo sacado en Japón, pues es un
discazo tremendo en la línea del primero. Este segundo disco es el ultimo en
muchos sentidos: Garni, el bajista, robó un montón de licor en un bar que uso para
ponerse como una cuba, tras lo cual se fue a hablar con Randy Rhoads para
convencerle que despidiese a Kevin DuBrow (que se llevaban como el perro y el
gato), cosa que no consiguió, así que sacó una pistola y se puso a pegar tiros
al techo, lo cual ocasionó que Rhoads se liase a puñetazos con él, después se
fue con la pistola a matar a DuBrow, pero como iba borracho la poli le detuvo a
tiempo antes de que matase a nadie. Lógicamente le tiraron de la banda y por
tanto es el último LP en contar con su presencia. Es también el último disco en
contar con Randy Rhoads, quien harto de todo el drama del grupo se fue a una
audición para ser el guitarra de Ozzy Osbourne, cosa que, siendo uno de los
mejores guitarristas de su generación, consiguió tranquilamente, y con el se
llevó al nuevo bajista, y un buen puñado de riffs que originalmente había
creado para Quiet Riot (se puede decir que los primeros dos LP’s de Ozzy
Osbourne deben muchísimo a una banda que ni siquiera había conseguido editar un
disco en EEUU). También es el último disco en no tener éxito en EEUU, pues en
contra de lo que pueda parecer, tras dos discos excelentes pero sin apenas
repercusión, perder al guitarrista y al bajista, y pasarse dos años parado,
Kevin DuBrow volvió a ponerse manos a la obra con un nuevo disco, y ese disco
fue el mega melocotonazo “Metal Health”. Pero eso es una historia para dentro
de unos años. Quiet Riot II tiene mis dieses.
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Fuente: Discogs |