11/7/26

Ozzy Osbourne, Diary Of A Madman, 1981

Segundo LP del cantante como solista. Un disco complicado en lo que a autoría se refiere. Un volumen no desdeñable de la composición del LP recae sobre Rohads, obviamente, pero también sobre Bob Daisley y Lee Kerslake (Daisley, como buen bajista, escribió muchas de las letras, porque ya se sabe que Ozzy delegaba la escritura de las letras a los bajistas dado que tienen dos cuerdas menos de las que ocuparse que los guitarristas). El teclista que interpretó las partes de teclado en las grabaciones fue Johnny Cook. Sin embargo, en el disco aparecen acreditados (y en las fotos promocionales) Don Airey como teclista y Rudy Sarzo y Tommy Alridge como bajista y batería. Aparentemente de la noche a la mañana, una vez grabado el disco, se despidió a los integrantes del grupo que lo habían grabado y se les sustituyo por otros que fueron en la gira, salieron en las fotos, etc. Esto propició una serie de interminables demandas que derivaron en las famsoas ediciones en CD con el bajo y la batería re grabados de los dosmiles. Mi opinión, repito MI opinión, en base a lo que he leído, es que Sharon no quería “una banda”, quería un solista con músicos contratados, porque sabía que a Ozzy lo podía controlar completamente, pero a una banda en la que todos los miembros podían tener voz y voto quizás no, por eso se ve en los dos primeros álbumes una fuerte tendencia a dejar claro que lo de Ozzy es una carrera como solista y no una banda y a intentar desmerecer la aportación compositiva de cualquier integrante del proyecto que no fuese Ozzy. En fin, esa es mi impresión, no se si es realmente lo que había ahí detrás, pero si es así, es una jugada bastante sucia por parte de Sharon. Aunque hay que reconocer que sin ella seguramente Ozzy no hubiese tenido una carrera posterior a Black Sabbath.

Por otra parte, Diary Of A Madman es el final de la carrera de Randy Rohads, dado que durante la gira por EEUU, este falleció en un rocambolesco accidente aeoroautomobilístico. Por lo visto, el conductor del autobús de la gira era una persona un tanto desequilibrada, que en medio del viaje, paró el autobús cerca de un aeródromo donde tenía una avioneta, y le ofreció a Rhoads y a la maquilladora de la banda, Rachel Youngblood, darse una vuelta. Con ellos dos a bordo, se puso a hacer piruetas y acabó estrellando el avión contra el autobús de la gira en el que, dicho sea de paso, se encontraba Ozzy durmiendo. Ozzy sobrevivió más o menos indemne, pero los ocupantes del avión fallecieron en el acto.

Sorprendentemente la gira se reanudo tras solo un par de semanas, en las que se consiguió buscar un reemplazo para Randy. Se llegó a pensar en Michael Shcenker para sustituirle, pero por lo visto no se llegó a un acuerdo porque el alemán se puso a exigir cosas disparatadas como un jet privado, una limusina y cosas así (Ozzy dijo en sus memorias que no se lo tiene en cuenta porque es consciente de que  Schenker esta completamente loco). Finalmente el elegido para terminar el tour fue primero Bernie Tormé (ex Gillan), y luego Brad Gillis (futuro Night Ranger) con quien se grabó el directo Speak Of The Devil (y que posteriormente sería sustituido por Jake E. Lee para el siguiente LP). Ozzy sin embargo tras la tragedia empeoró aun más su ya bastante deteriorado estado mental, sumiéndose aun más en las drogas y en una fuerte depresión, en un primer momento pensó en abandonar la música para siempre, tras lo que Sharon le convenció de seguir, pero el resto de la gira fue un constante drama, llegando al punto de que justo antes de una actuación Ozzy se rapó la cabeza para así no salir a escena, ante lo cual Sharon le calzó una peluca y le forzó a salir (posteriormente se quitaría la peluca y se la tiraría al prublico, por eso se pueden ver fotos y actuaciones de estos años con Ozzy con la cabeza pelada). El propio Ozzy decía que no le gustan los temas de Diary Of a Madman porque le generan una gran tristeza debido a todo lo que pasó.

Más allá de todos los infortunios que rodean al LP, se puede decir que musicalmente estamos ante una obra maestra. Un disco más siniestro que su predecesor, con un Randy Rohads brillante, y temas míticos como Over The Mountain, Flying High Again, o el que da nombre al LP (o cualquiera en realidad son todo temazos). Por otra parte el disco vendió como tres millones de copias así que estamos también ante un tremendo exitazo comercial. En fin, un disco legendario con una historia amarga detrás, que no puede más que tener mis absolutos dieses y recomendación.

Fuente: Discogs


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